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LA MEDITACIÓN

Cuando practicas la meditación te das cuenta de lo que realmente pasa por tu cabeza durante todo el día. Por norma general, no solemos darnos cuenta de la cantidad de pensamientos negativos, perjuicios, miedos, y “basura” en general que pasa por nuestras mentes. Con la meditación eres por primera vez consciente de donde surge tu infelicidad, estrés, ansiedad y confusión.

La meditación es el medio más poderoso, antiguo y seguro que existe para transformar nuestra mente. Con la meditación logramos detener esa marea descontrolada de pensamientos que nos mantienen prisioneros del sufrimiento y de la confusión. A menudo se considera que meditar es sinónimo de reflexionar, pero pronto veremos que no tiene nada que ver.

Una vez descubiertos sus mecanismos, el modo en el que llegamos a ser los juguetes de nuestros pensamientos, ya nunca volveremos a verlos del mismo modo. Además, con la meditación descubriremos nuestra verdadera Esencia y hallaremos esa paz soñada por todos nosotros. La meditación te mostrará qué eres y qué no eres tú.

Comprender las cosas intelectualmente pocas veces logra transformar la mente, pero en cambio la meditación sí lo hace posible. El cambio no ocurre de un día para otro, pues ese “sedimento” de pensamientos y vicios mentales están arraigados desde hace años. La meditación produce un cambio profundo y verdadero, pero necesita tiempo y constancia. La meditación, como recompensa, nos aporta lucidez y sabiduría.

Con la meditación comprobamos que la mente se expresa en un parloteo continuo, no para de “pensar”. Ya hemos visto que los pensamientos son pura energía, que influye en nosotros y en todo lo que nos rodea, para bien o para mal. Pero no solemos ser conscientes de ellos, y si los desconocemos, no los podremos cambiar. Con la meditación nos volvemos espectadores de nuestros pensamientos y emociones.

Con la meditación descubriremos que nosotros no somos nuestros pensamientos, que detrás de todo ese charloteo de nuestras cabezas se oculta nuestra verdadera Esencia, y allí sólo existe la paz y el bienestar. La meditación permite esa observación constante de la mente enfocándola en un punto y silenciándola para contemplarnos en nuestro verdadero Ser.


Tu vida sufrirá un cambio profundo y verdadero, iniciando un camino de Verdad sin retorno. Eso, al fin y al cabo, es la verdadera cura del alma. La práctica de la meditación te ayudará a ver la vida y a ti mismo de un modo distinto. La clave está en la constancia, pero no te asustes, son suficientes unos pocos minutos al día. Vale la pena si tienes en cuenta que la “Meditación es la Gran Liberación”. La verdadera.


Comienza a meditar siguiendo los consejos de nuestro siguiente artículo:    CÓMO MEDITAR